Pilares de la Información
Toda información, independientemente de su época o su forma, se sostiene sobre tres pilares fundamentales que permiten su creación, conservación y comprensión. Estos pilares son los que hacen posible que un documento —sea una pintura rupestre o un archivo digital— pueda ser interpretado y transmitido a lo largo del tiempo.
El soporte físico
Es la base material donde la información se elabora y se almacena. A lo largo de la historia, los seres humanos han utilizado una enorme variedad de soportes: desde las paredes de las cuevas, como las de Altamira, hasta las piedras de templos y monumentos; desde los papiros y pergaminos hasta los libros impresos y, en la actualidad, los soportes digitales como CDs, DVDs o discos duros.
La elección del soporte determina en gran medida la durabilidad de la información y las posibilidades de su conservación.
Resulta llamativo observar cómo muchos vestigios de hace miles de años —pinturas rupestres, inscripciones en piedra o manuscritos antiguos— han llegado hasta nosotros casi intactos, mientras que gran parte del mundo digital sufre una obsolescencia acelerada: formatos que dejan de ser compatibles, soportes que se degradan rápidamente o dispositivos que quedan inutilizados en apenas unas décadas. Paradójicamente, lo más reciente puede ser lo más frágil, y lo más antiguo, lo más perdurable.
El código o idioma
Es el sistema de signos utilizado para expresar la información. Puede ser un lenguaje gráfico como los jeroglíficos, un idioma escrito como el latín, el español o el inglés, o incluso un sistema de codificación digital.
El código es el puente entre quien emite el mensaje y quien lo interpreta. Sin un código compartido —o la capacidad de descifrarlo— la información se vuelve inaccesible, por más perfecto que sea su soporte.
La fecha o contexto temporal
Toda información necesita situarse en el tiempo para poder interpretarse correctamente. Cuando la fecha no aparece explícitamente registrada, los historiadores y documentalistas deben deducirla para poder ordenar los documentos cronológicamente y contextualizar su contenido.
La fecha convierte un dato aislado en un elemento que forma parte de una historia más amplia.
Datos del contexto de creación como autor, lugar, propósito, no siempre está disponible, pero enriquece enormemente la interpretación del documento, dándole profundidad y sentido.

