Audiovisuales. Fotografía
Desde 1975, los equipos de fotografía han tenido una revolucionaria transición de la tecnología analógica a la digital, culminando en la integración de cámaras de alta calidad en los teléfonos inteligentes.
Década 1970: Dominio Analógico y la Semilla Digital
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Las cámaras analógicas dominaban el mercado, principalmente réflex SLR.
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Cámaras Populares: Durante esta década y la siguiente, las analógicas se van popularizando ofreciendo mejoras en automatización y sistemas de medición de luz, haciendo cámaras asequibles al publico en general.
Década de 1990: Transición a Cámaras Digitales Comerciales
La tecnología digital comenzó a avanzar rápidamente:
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Primera cámara digital comercial que se conectaba a un ordenador para descargar imágenes. Alguna versión hubo que grababa directamente en un disquete. (disponible en la colección)
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Nikon y Canon introdujeron cámaras réflex digitales (DSLR) de calidad profesional y se inicia la revolución.
Década de 2000: Explosión Digital y Miniaturización
La fotografía digital se volvió dominante y accesible para el consumidor general:
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Principios de los 2000: Las cámaras compactas digitales se popularizaron enormemente. Los megapíxeles aumentaron y las tarjetas de memoria reemplazaron rápidamente a los casetes y disquetes.
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Mediados de los 2000: Las DSLR se volvieron más asequibles y accesibles para los aficionados avanzados, ofreciendo una calidad de imagen excepcional.
Década de 2010: Auge Dispositivos Móviles y las Cámaras sin Espejo
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Integración en Móviles: La cámara del teléfono móvil transformó la industria, haciendo que la fotografía fuera instantánea y omnipresente. La calidad de imagen en los smartphones mejoró drásticamente, incorporando múltiples lentes y procesamiento de imagen avanzado.
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Cámaras Mirrorless: Las cámaras sin espejo superaron gradualmente a las DSLR en popularidad, ofreciendo cuerpos más compactos, velocidades de disparo más rápidas y visores electrónicos avanzados
En la Actualidad, las cámaras modernas cuentan con sensores de alta resolución (superando los 50 megapíxeles en muchos casos), inteligencia artificial para el enfoque y la postproducción, y la capacidad de verificar criptográficamente el origen de las imágenes (tecnología C2PA).

Rituales del uso del carrete
El uso del carrete fotográfico implica una serie de "rituales" o pasos que transforman la captura de imágenes en un proceso consciente y deliberado, a diferencia de la inmediatez digital.
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Planificación y Carga Cuidadosa: El proceso comienza con la selección del tipo de película (sensibilidad ISO, color o blanco y negro) y su meticulosa inserción en la cámara en un entorno con poca luz o un cuarto oscuro. Este acto inicial ya requiere atención y limita las opciones creativas a ese carrete específico.
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Conciencia del Disparo: Con un número limitado de exposiciones (normalmente 24 o 36), cada fotografía se vuelve valiosa. El fotógrafo debe medir la luz, ajustar la apertura y la velocidad de obturación manualmente, y planificar la composición, sabiendo que no hay vista previa ni oportunidad de borrar.
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La Imagen Latente y la Espera: Una vez realizada la exposición, la imagen permanece "latente" e invisible en la película. La anticipación es un elemento clave, ya que el resultado final es incierto hasta el revelado.
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Rebobinado y Extracción: Tras agotar todas las exposiciones, se debe rebobinar la película (manualmente o con asistencia de la cámara) de vuelta al cartucho antes de abrir la tapa trasera para evitar que la luz la vele por completo.
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El Proceso de Revelado Químico: El ritual culmina en el laboratorio (cuarto oscuro), donde la película pasa por una serie de baños químicos controlados
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Positivado y Materialización: El último paso es la creación de una copia física (positivado) en papel fotosensible, lo que finalmente materializa la visión del fotógrafo. (proceso negativo-positivo tradicional)
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Imagen Positiva Directa: Este proceso genera diapositivas individuales listas para ser montadas en marcos de cartón o plástico para su visualización en un proyector.
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Estos pasos, cargados de intencionalidad y paciencia, contrastan fuertemente con la inmediatez de la fotografía digital, confiriéndole un carácter casi ceremonial a cada imagen capturada.

Archivado conservación de las fotos.

